miércoles, abril 21, 2021

ORBES: Mensajero en otra dimension es posible

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«Tengo montones de fotografías hechas en casa con 2 orbes que se visitan y se posan junto a mí o bien en los hombros. La fotografía usual no puede captarlos, mas las cámaras digitales, sí. Estas pelotas de energía positiva del tamaño de un melón son mis padres”, explicaba el ex- comunicador de T.V. Noel Edmonds en una entrevista. Este seguidor de la teoría de la Nueva Era del Ordenamiento Galáctico aseguraba que sus progenitores fallecidos le proseguían a todas y cada una partes en la manera de 2 orbes, mas no es el único que considera a estas esferas flotantes que aparecen en muchas fotografías como emanaciones de espíritus.

NUBES DE TESTIGOS


Freddy Silva, uno de los especialistas mundiales en círculos de cosechas y en orbes, ha señalado que “los orbes semejan haber sustituido el fenómeno de los círculos de cosechas”. Está en lo correcto. En Internet se pueden ver miles de fotografías y orbes y los fieles a su naturaleza espiritual abundan por igual. Una de esas personas, escogida al azar, es la sanadora australiana Michelle Mayur. Nos pusimos en contacto con ella y le preguntamos sobre los orbes que había retratado. No pudo ser más elocuente: “Estoy totalmente maravillada. Para mí se manifiestan en lugares de poder y, sobre todo, se reúnen en los templos. En el templo de Seti en Egipto conseguí uno tan increíble que se lo envié a Diana Cooper a R. Unido para su análisis.

Me respondió diciendo que era el arcángel Chamuel con las alas de color rosado, ninguna de las que es perceptible al ojo desnudo. Y en Luxor hice otra fotografía donde se ve un orbe justo sobre la cabeza de uno de los guardianes del templo, que evidentemente absorbía la energía sagrada de este sitio a través del tiempo”. Y añade: “También tengo ciertas de mi salón en la ciudad de Melbourne. En la primera que hice allá apareció un orbe y sentí que era mi can en forma de espíritu. Creo que si aumentas suficientemente el tamaño de un orbe, puedes ver el semblante de la persona a cuyo espíritu pertenece”.

En este testimonio hallamos una serie de elementos a los que bastantes personas conceden gran importancia: parición de orbes en lugares de poder (templos laicos o bien religiosos, acontecimientos musicales, etcétera), conexión con entidades divinos con nombres y peculiaridades concretos, asociación con personas o bien mascotas fallecidas y mensajes simbólicos que pueden descifrarse incrementando la imagen.

Todo eso y considerablemente más trasmiten los orbes, conforme apunta el físico experimental Klaus Heinemann, referente mundial entre los creyentes: “Puesto que podemos descartar registros sonoros de mensajes de los orbes, deberemos buscar mensajes visuales codificados por su color, tamaño, intensidad, forma y ubicación, y asimismo por peculiaridades que frecuentemente se reconocen en ellos, como mandalas, semblantes, etcétera”.

Heinemann lleva años dedicado a la labor de probar su autenticidad como fenómeno de orden sobrenatural. A muchos incrédulos les sorprende su actitud inocente, dado su increíble currículo académico. Heinemann es ex- maestro de las universidades de Múnich, Tubinga (Alemania) y Stanford (EE.UU.), ha trabajado en el Centro Espacial Ames de la NASA y ha publicado prácticamente cien artículos de gacetas científicas de prestigio, mas aun así se ha dejado cautivar por estas “emanaciones de seres espirituales”.

Además de esto, así como su esposa, Gundi, es coautor de Orbs: Their Mission and Messages of Hope (dos mil diez). En dos mil siete publicó asimismo The Orb Project en cooperación con el ex- sacerdote católico Micheál Ledwith, ex- maestro de Teología sistemática a lo largo de dieciseis años en el Maynooth College de Irlanda y después presidente universitario a lo largo de una década.

En tal libro los dos declaraban su certidumbre de que la única naturaleza de los orbes es espiritual y presentaban sus descubrimientos, aparte de ofrecer trucos prácticos a fin de que los apasionados a la fotografía digital pudiesen conseguir fotografías de orbes y supiesen distinguir los “verdaderos” de los “falsos”, que acostumbran a deberse a gotas de agua o bien partículas de polvo. “Estamos rodeados por una nube de testigos”, declaraban. También, Ledwith charló de más detalladamente de sus experiencias con orbes en todo género de situaciones y condiciones atmosféricas en su libro Orbs: Clues to a More Exciting Universe.

Cuando lo publicó en dos mil ocho ya disponía de una compilación de más de cien imágenes de orbes. Indudablemente, da qué meditar un número tan elevado. ¿Va a tener algo que ver con la cámara fotográfica usada, como han pretendido probar muchos incrédulos?

CÁMARAS COMPACTAS


En el artículo At last some definitive evidence that they are not paranormal (Al fin pruebas terminantes de que no son paranormales), publicado en dos mil diez en el Journal of Research into the Paranormal, el estudioso Steven Parsons, de la página web Para.Science, señalaba que “las cámaras compactas tienden a crear orbes”. Esta confirmación llegó a fines de la pasada década, muchos años una vez que los primeros orbes empezaran a retratarse a mediados de los noventa del siglo veinte. Ciertos fabricantes de cámaras digitales ofrecieron al público una serie de explicaciones técnicas que justificaban los orbes.

En dos mil nueve, Fujifilm difundió un informe técnico que, en todos y cada uno de los sentidos, confirmaba las conclusiones a las que habían llegado Steven Parsons y otros estudiosos de su equipo. Conforme este informe, entre las causas más probables de los orbes figuraba la presencia de partículas de polvo en suspensión: “Al usar el flash, su luz refleja esas partículas y en ocasiones las atrapa. Las más próximas a la cámara aparecen turbias por el hecho de que no están enfocadas, mas como reflejan la luz con más intensidad que las más distanciadas, dicha luz puede apresarse y darse de alta en la imagen bajo la manera de puntos blancos y esféricos”.

Los orbes son imágenes turbias de partículas de polvo, que se pueden reproducir con determinada sencillez haciendo una fotografía tras desplazar o bien agitar objetos sucios y generar polvo en suspensión.
Si diésemos por válidas estas explicaciones, deberíamos terminar que los orbes son imágenes turbias de partículas de polvo, que se pueden reproducir con determinada sencillez haciendo una fotografía tras desplazar o bien agitar objetos sucios y generar polvo en suspensión. Estos orbes son frecuentes en fotografías hechas en edificios en construcción y asimismo cuando llovizna o bien nieva. ¿De qué manera solucionar el inconveniente? Los especialistas de Fujifilm respondían a el interrogante de esta forma: “Hay que intentar que el ambiente sea lo más lumínico posible para eludir tener que usar el flash, o sacar la fotografía en un espacio menos polvoriento”.

En estos últimos años, Parsons ha seguido insistiendo en que las cámaras más susceptibles de tener este inconveniente son las compactas en las que el flash y las lentes están muy juntos. Para conseguir orbes de calidad en las fotografías, las partículas o bien gotas han de estar muy cerca de la cámara donde hay más luz y asimismo situarse a unos 15º más o menos del eje central de la lente. Esto se aplica del mismo modo a las videocámaras, pese a tener un montaje de lentes diferente.

En el último mes del año de dos mil once, el escritor David Hambling recobró nuevamente el tema en un artículo de New Scientist, donde examinaba las luces o bien formes con aspecto de ectoplasma que veces se captan en las fotografías. Por lo que respecta a los orbes señalaba que “los sistemas de lentes en muchas cámaras digitales compactas no están diseñados para enfocar algo a pocos centímetros.

Eso supone que insectos o bien partículas de polvo aparezcan fuera de foco cuando son alumbrados por el flash de la cámara, creando de esta forma esferas brillantes”. ¿Saben esto los fieles a la naturaleza paranormal de los orbes? La mayor parte, por poner el caso, ni tan siquiera semejan proponerse que pueda tener que ver con una cuestión de orden técnico y avanzan sus teorías sobre la posible naturaleza de los orbes: “La cámara digital que tengo es sencillísima –una Pentax Optio M40–, mas prácticamente toda vez que hago fotografías sale algún orbe, esté donde esté, aunque el lugar donde me salen en mayor cantidad en exactamente la misma fotografía es desde mi casa –un noveno piso–, aun siendo de día.

Viendo los resultados me llevo la cámara cuando viajo. Semeja una incesante por el hecho de que cuando viajo ‘siguen llegando orbes’ a mis fotos”, nos explica Loreto de la Cruz, gerente de un centro de desarrollo personal.

La socióloga Ángeles Rubio asimismo ha conseguido orbes con su fácil cámara digital, “una Olympus de sesenta Mega pixeles”: “Fui a visitar la gruta de Zugarramurdi con ánimo de recoger información y también inspirarme para una novela que escribía sobre el legado espiritual de las abuelas y las brujas. Hice fotografías en muchos sitios del interior y en el exterior. Mas las únicas fotografías de orbes que conseguí fueron justo en el sitio donde se supone que las brujas bailaban. Me sorprendió ver orbes asimismo en las fotografías que hice una noche a lo largo de un eclipse de luna desde la terraza de mi casa en un pueblo riojano. Enfrente hay un monte al que sube gente que se quiere suicidar”.

La idea de espíritus y emanaciones de estos en el entorno está muy extendida. Otros 2 referentes mundiales, Diana Cooper y Kathy Crosswell, aparte de tener infinidad de experiencias con orbes, ofrecen una explicación de por qué razón las modernas cámaras digitales dejan retratarlos. Estas sanadoras espirituales son autoras de los libros Enlightment through Orbs (Orbes para alumbrarte, publicado en castellano) y Ascension Through Orbs, donde describen la naturaleza sobrenatural de los orbes y de qué manera interaccionando con ellos es posible conseguir iluminación espiritual.

En un comienzo, no sabían nada sobre orbes alén de que eran extrañas bolas de luz que estaban apareciendo en fotografías digitales, mas sus guías prometieron darles pruebas físicas de su presencia y cumplieron la promesa: “Los ángeles conectaron con ciertos técnicos que trabajaban en el diseño de cámaras digitales a fin de que creasen una frecuencia alcanzable a los reinos angélicos.

Ahora los serafines pueden reducir su frecuencia para imprimir sus cuerpos lumínicos en forma circular en las fotografías. Estos son los orbes que poseen la energía angélica y prosiguen radiando luz y emitiendo mensajes después de ser fotografiados”, explican Diana y Kathy. Las dos reciben miles y miles de e mails de fotografías de orbes logradas por gente de todo el planeta y aseguran que los ángeles les han enseñado a interpretarlas y a traducir los mensajes que transmiten.

En su página web sobre orbes explican de qué forma pueden reconocerse a los diferentes ángeles y arcángeles, mas sobre todo enseñan a pensar mirándolos para beneficiarse de su energía angélica: “Mirar al interior de los orbes nos da curación, transformación y también iluminación. Cada orbe tiene una llave para una energía concreta. Ciertos curan y transmiten amor y también iluminación. Otros son portales al Universo”.

Aseveraciones que comparte Loreto de la Cruz, puesto que amplía sus fotografías de orbes en el computador para poder ver si tienen algo dentro: “No soy una especialista en el análisis de los orbes, mas siento que algo pasa en cada uno de ellos de ellos. Los percibo como seres que habitan en otros planos o bien planeta con frecuencias más sutiles. En mi entender, cuando pasamos a otros planos, los seres que habitan en ellos vienen a este plano espeso para ayudarnos”.

CÍRCULOS DE CONFUSIÓN


Efectivamente, no todo el planeta comparte esta visión. Hay estudiosos incrédulos que con sus ensayos y teorías cuestionan opiniones como las avanzadas por la pareja Cooper-Crosswell, y asimismo las de Heinemann, que debido a su currículo científico semeja un estudioso al que debe concedérsele crédito.

Uno de esos incrédulos es el estudioso británico Maurice Townsend, de AS-SAP (Association for the Scientific Study of Anomalous Phenomena). Intrigado por la fascinación que el moderno fenómeno de los orbes parecía ejercer sobre tantas personas, decidió revisar su autenticidad con diferentes ensayos y llegó a la conclusión de que los orbes son “círculos de confusión” formados por los reflejos de los objetos, no el objeto en sí mismo: “Oscilan entre el gris transparente y el blanco sólido. Si el objeto orbe está intensamente alumbrado aparecerá blanco y sólido. Los menos alumbrados son trasparentes. Ciertas personas aun especulan que las cámaras digitales captan más orbes debido a su sensibilidad al infrarrojo. Esto es un mito”, señala Townsend.

Las páginas de ASSAP en Internet ofrecen suficiente información para persuadir de que la “locura de los orbes” como fenómeno incomprensible y atribuible a seres espirituales provenientes de otra dimensión no lleva razón de ser, si bien eso no quiere decir que se hayan descifrado todas y cada una de las claves que lo producen.

Por otro lado, el conjunto de SSPRS (Southern Paranormal Research Society), fundado por Anthony Mildhorn y Josh Arnold, señalaba últimamente en su página web que ya no admiten más fotografías de orbes por el hecho de que “no son paranormales en naturaleza, sino más bien sencillamente un instrumento fotográfico creado por efectos mecánicos y ambientales d ela cámara”.

No obstante, otros estudiosos como Heinemann persisten en conectar este fenómeno con otras dimensiones y le atribuyen conciencia y también inteligencia: “La aparición de orbes enormemente evolucionados no guarda relación con condiciones ambientales (temperatura, humedad, etcétera), mas sí con la gente con la que desean comunicarse. Lo sabemos realmente bien por el hecho de que podemos advertir inteligencia de forma irrebatible tras los orbes. Tras llevar estudiando el fenómeno a lo largo de una década, haber visto miles de ellos y haber tenido nuestras conclusiones confirmadas por muchos otros fotógrafos de orbes en el mundo entero, hemos llegado a admitir que la inteligencia tras el fenómeno de los orbes no es convincente”.


La diferencia entre orbes «falsos» y «genuinos» no es tan simple de esclarecer para el profano que descubre los orbes en sus fotografías.
En último término, Heinemann recurre a su conocimiento en física y aduce que los orbes son una cuestión energética: “Tenemos pruebas irrebatibles de que los orbes se desplazan a pasos exageradamente veloces, quizás luxaciones cuánticas, que confirmarían todos y cada uno de los criterios de autenticidad. A las entidades espirituales se les hace bastante difícil ‘producir’ energía física. El registro de los orbes precisa poquísima, solo unos 10(-dieciseis) vatios por segundo. Esto se halla en la gama de las energías sutiles, que es la clase de energía que las entidades espirituales pueden ‘producir’, mas aun eso precisa esmero. Conque si pueden generar mensajes sin mucho gasto energético lo harán”. Y añade: “Seguramente esto es aun posible con la utilización de los reflejos de las lentes o bien partículas en suspensión. No puedo excluir eso por completo. En ocasiones miro fotografías de orbes ‘falsos’ que se consiguieron por reflejos de las lentes y les concedo legitimidad, si encuentro pruebas contundentes de no aleatoriedad en las características”.

FALSOS ORBES


La diferencia entre orbes “falsos” y “auténticos” no es tan simple de esclarecer para el profano que descubre orbes en sus fotografías. ¿De qué manera saber en qué momento son reflejos de una partícula en suspensión o bien de una lente, o debidos a fallos de la cámara o bien al cualquier otro fenómeno explicable de distracción? Para bastantes personas, aun estudiosos como Heinemann, es más simple admitir que “hay mensajes en las fotografías de los orbes que están dirigidos a ayudarnos”.

Indudablemente, los va a haber que opten por proseguir los consejos de meditación con fotografías de orbes que plantean Diana Cooper y Kathy Crosswell en su libro Orbes para alumbrarte. En el aseveran que con solo mirarlos se puede conseguir iluminación y percibir mensajes: “Las fotografías retienen la luz de los seres angélicos, que contiene información y conocimiento espirituales.

Esto quiere decir que mediante las fotografías de orbes recibes energía de manera directa de los ángeles, arcángeles, unicornios y otros seres de la jerarquía espiritual”. Las sanadoras expresan su sorprendo y fascinación por el hecho de que los seres de planos superiores hayan encontrado una forma tan bella de despertar nuestras conciencias y asistirnos. Con su amor y bendición, ofrecen unas enseñanzas sobre orbes a todo aquel que desee beneficiarse de sus fantásticos dones. ¿Quién puede negarse a contemplarlos?

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